Tragedia en Chihuahua: familia ódami enfrenta barreras lingüísticas en hospital; gobierno estatal no facilitó intérprete
- Redacción null
- hace 3 horas
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El ódami Ángel Ramón Julián Baiza, de cinco años, murió el pasado miércoles 4 de febrero a las 16:00 horas en el Hospital Infantil de Chihuahua debido a una infección cerebral. Sus padres enfrentaron durante días la burocracia del sistema de salud, las barreras del idioma y la falta de atención adecuada como integrantes de un pueblo indígena.
De manera extraoficial, se informó que la probable causa de su fallecimiento fue tuberculosis, una enfermedad frecuente en comunidades indígenas.
La familia de Ángel no habla español y, durante la hospitalización, sufrió “días de angustia” y desinformación por la ausencia de traductores o intérpretes que les permitieran entender el estado de su hijo.
Micaela Baiza recuerda a Ángel como un niño alegre, “al que le gustaba correr y jugar con sus hermanos y primos en Rancho Los Julianes, una comunidad ódami (tepehuán del norte) en el municipio de Guadalupe y Calvo”. Estos recuerdos se convirtieron en su único consuelo tras la agonía vivida en el hospital, donde la enfermedad de Ángel avanzó de manera rápida y devastadora.
La tragedia expone la difícil realidad que enfrentan los pueblos originarios al acceder a los servicios de salud, donde las barreras lingüísticas e institucionales pueden tener consecuencias fatales.
Desde su ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) el 1 de febrero, Micaela y su familia vivieron “días de angustia” sumidos en la incertidumbre e impotencia, sin entender qué le sucedía a su hijo ni por qué lo intubaban.
Ante estos hechos, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) abrió una queja de oficio, al considerar que podría tratarse de una presunta violación a los derechos de un niño.







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