Más de 14,000 calles sin pavimentar en Chihuahua; solo 3,400 pueden ser intervenidas
- Redacción null
- 22 abr
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El Consejo de Urbanización Municipal (CUM) señala que únicamente un pequeño porcentaje de las calles no pavimentadas son viables para proyectos a través del Presupuesto Participativo o coparticipación.
En la ciudad de Chihuahua, más de 14 mil tramos de calles siguen en condiciones de terracería, aunque solo alrededor de 3 mil 400 cumplen con los requisitos técnicos y sociales para ser incluidos en los programas del Consejo de Urbanización Municipal (CUM). Esto se debe a que muchas colonias no tienen la densidad poblacional suficiente ni cumplen con las condiciones necesarias para poder aplicar los esquemas de coparticipación o acceder al Presupuesto Participativo.
Ricardo Adrián Santana Flores, gerente general del CUM, detalló que este filtro se basa en un análisis técnico y social, que excluye áreas con baja densidad habitacional, como aquellas donde predominan lotes baldíos o viviendas dispersas. En estas zonas, como en Valles de Chihuahua o en los alrededores del Cerro Grande, las calles con pocos habitantes hacen casi imposible organizar a los vecinos para impulsar proyectos de pavimentación.
El éxito de estos proyectos no depende únicamente de los recursos públicos, sino también del compromiso y la organización de los residentes, quienes deben involucrarse activamente en la gestión y en la toma de decisiones, explicó Santana Flores.
A fin de facilitar la ejecución de estos proyectos, el CUM ha clasificado los tramos viables en tres categorías: comerciales, colindantes con escuelas o templos, y residenciales. Cada tipo de tramo tiene un enfoque específico para maximizar la participación.
En el caso de las calles comerciales, el CUM prioriza aquellas donde existen negocios como tiendas de abarrotes o carnicerías, pues estos comercios suelen ser claves para impulsar la participación vecinal, al reconocer los beneficios de tener una calle pavimentada. Por otro lado, las calles cercanas a escuelas e iglesias se promueven principalmente a través del Presupuesto Participativo, donde la participación de padres de familia y usuarios puede traducirse en votos suficientes para financiar los proyectos.
En las zonas residenciales, el modelo tradicional del CUM exige que los vecinos de ambos lados de la calle se pongan de acuerdo para cubrir una parte del costo de la obra. Sin embargo, este requisito ha sido uno de los principales obstáculos, ya que algunos habitantes no están dispuestos a asumir esos costos adicionales, incluso si los beneficios son evidentes, como la mejora en la calidad de vida y el incremento en la plusvalía de las propiedades.
Para ilustrar los diferentes modelos de participación, Santana Flores comparó el proceso con una dinámica familiar: los vecinos pueden organizarse para gestionar votos en el Presupuesto Participativo o contribuir directamente con una parte del costo mediante coparticipación.
Actualmente, el CUM lleva a cabo proyectos derivados del Presupuesto Participativo que suman una inversión de 50.8 millones de pesos y abarcan 51 tramos de calles, equivalentes a más de 63 mil metros cuadrados de pavimentación. Además, hay cinco obras en proceso bajo esquemas de coparticipación, que ya han alcanzado avances del 15 al 90% en colonias como Santo Niño, Deportistas y San José, beneficiando a más de 100 familias.
Santana Flores indicó que el CUM ha superado los retos administrativos y técnicos de su proceso inicial, lo que permitirá mejorar la ejecución de futuros proyectos. Además, se fortalecerá la coordinación con el área de Presupuesto Participativo para aumentar las probabilidades de éxito en los proyectos postulados por el CUM, ya que algunos de estos no han sido seleccionados en ocasiones previas.
El gerente general también explicó que no todos los proyectos operan bajo un esquema 50-50; en algunos casos, los porcentajes pueden variar dependiendo de las características del fraccionamiento y de las condiciones socioeconómicas del área. En fraccionamientos residenciales, por ejemplo, es posible que los porcentajes cambien a 80-20 o 90-10.
Finalmente, Santana Flores hizo un llamado a los ciudadanos para que se acerquen a las oficinas del CUM, ubicadas en la colonia Rosario, donde podrán recibir orientación sobre las diferentes opciones disponibles para pavimentar sus calles, ya sea mediante organización vecinal o a través de programas municipales.
La pavimentación en Chihuahua se ha convertido en un ejercicio de corresponsabilidad social, donde la inversión gubernamental y el compromiso de los habitantes son fundamentales para el desarrollo urbano de la ciudad.




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