La historia detrás del Tren Chepe, en Chihuahua, ícono del turismo y la ingeniería mexicana
- Redacción null
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El Tren Chepe no solo es uno de los principales atractivos turísticos de Chihuahua, sino también una de las obras más importantes de ingeniería en México. Sin embargo, su historia no es tan simple como parece, sino que está llena de esfuerzo, trabajo y desafíos. A continuación, te contamos cómo nació este emblemático ferrocarril.
El origen del Chepe: una idea del siglo XIX
La visión de conectar el norte de México con el océano Pacífico a través de un ferrocarril comenzó a gestarse a finales del siglo XIX. En 1897, los empresarios Enrique Creel y Alfredo Spendlove obtuvieron la concesión para construir una línea que uniera Chihuahua con la costa pacífica. Así nació la empresa Chihuahua al Pacífico, que más tarde se conocería por la famosa abreviatura "Chepe". Esta compañía logró construir alrededor de 194 kilómetros de vía en el estado de Chihuahua, aunque el avance fue lento y fragmentado.
El impulso de nuevos actores: la expansión de la línea
A finales del siglo XIX y principios del XX, otros actores, como la Kansas City, México y Oriente, asumieron concesiones que permitirían unir tramos más largos, extendiendo la ruta hacia el sur, desde Topolobampo en Sinaloa hasta Chihuahua. Durante las primeras décadas del siglo XX, la construcción avanzó significativamente, pero la Revolución Mexicana, que comenzó en 1910, frenó gran parte de las obras y paralizó el progreso.
El desafío de la Sierra Tarahumara: el tramo clave
El reto más grande de este ambicioso proyecto se presentó en la Sierra Madre Occidental. El segmento más difícil de la ruta, que conecta Creel (Chihuahua) con Heriberto Valdés (Sinaloa), representaba un reto técnico monumental debido a la geografía del lugar, caracterizada por montañas abruptas y profundas barrancas. Fue en este tramo, de aproximadamente 258 kilómetros, donde el gobierno mexicano asumió el control total de la construcción.
La obra, que implicó perforar la sierra y construir una red de túneles y puentes, se completó con la inauguración oficial del Ferrocarril Chihuahua al Pacífico el 24 de noviembre de 1961. Esta sección destacada del Chepe, que incluye 86 túneles y 175 puentes, se convirtió en un símbolo de la ingeniería mexicana.
Una obra que transformó el transporte en el norte de México
Una vez finalizada, esta ruta se consolidó rápidamente como una arteria vital para el transporte de mercancías y pasajeros en el norte del país. En 1987, el Chepe fue integrado al sistema ferroviario nacional, y en 1997, el gobierno otorgó la operación de la vía principal a una concesionaria privada. Para finales de la década de 1990, la gestión pasó a ser responsabilidad de Ferromex, la actual operadora.
La creación del Chepe no solo conectó distantes puntos del país, sino que también mejoró la accesibilidad y la comunicación en zonas aisladas, especialmente en la Sierra Tarahumara, que antes carecía de opciones de transporte. Hoy en día, la ruta sigue siendo considerada una de las principales obras ferroviarias de México, tanto por su complejidad como por su impacto en el desarrollo económico y social de la región.
Un legado duradero
Aunque algunos detalles, como las cifras exactas de longitud y las etapas de construcción, varían según las fuentes, el consenso es claro: la construcción del Chepe fue un proceso largo que comenzó a finales del siglo XIX y culminó en 1961 con la apertura del último tramo de la ruta montañosa.







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