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Niña rarámuri de 11 años se convierte en una de las madres más jóvenes del país; el DIF analiza dar al bebé en adopción

  • Redacción
  • 28 jul 2025
  • 3 Min. de lectura



Una niña originaria de Parral, Chihuahua, y perteneciente a la etnia rarámuri, figura entre las 30 madres más jóvenes del país tras dar a luz en 2024. El caso ha sido turnado al sistema DIF, que actualmente mantiene bajo custodia a la menor, mientras se evalúa si el bebé será entregado en adopción, decisión que dependerá del fallo de un juez.


El hecho fue documentado por la colectiva Amor No es Violencia A.C., encabezada por Silvana Ornelas, quien ha dado seguimiento a casos extremos de maternidad infantil para visibilizar la violencia sexual que enfrentan niñas en México. Ornelas señaló que situaciones como esta son producto de la omisión institucional y el abandono en que viven muchas niñas en condiciones de vulnerabilidad, particularmente en regiones indígenas.


En Parral, donde muchas niñas y niños asisten a la escuela y juegan en patios de tierra, también existen otras realidades que permanecen ocultas. En los albergues indígenas, han sido documentados casos de menores que resultan embarazadas luego de ser víctimas de abuso sexual, en contextos donde el silencio social y comunitario permite que estas agresiones continúen impunes.


Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que, en 2023, un tercio de los embarazos infantiles en Chihuahua ocurrieron en la Sierra Tarahumara. De los 277 casos registrados en niñas menores de 15 años, 87 se presentaron en esa región, evidencia de un problema estructural no resuelto.


La situación volvió a cobrar relevancia pública tras conocerse el caso de esta niña de 11 años, víctima de un hombre de 20, lo cual subraya la gravedad del fenómeno. En municipios como Guachochi, por ejemplo, también se han reportado casos similares, como el de otra niña de 10 años embarazada en 2023.


En entrevista exclusiva, Nora Carrillo de Calderón, presidenta del DIF Municipal de Parral, explicó que fue gracias al enlace con una trabajadora de los asentamientos indígenas —en las zonas de El Venadito, San Andrés y Los Carrizos— que se supo del caso. La menor, dijo, inicialmente se mostraba renuente a recibir apoyo. “Incluso no nos permitía acercarnos a ella. Sus padres no veían el embarazo como algo negativo. No estaban molestos… hasta que entendieron que era un tema legal grave”, relató.


Una vez confirmado el embarazo, el DIF municipal activó su equipo jurídico y psicológico para brindar acompañamiento. Aunque este es el único caso de embarazo infantil atendido durante la actual administración, Carrillo reconoció que los abusos sexuales son una problemática presente: “Sí hemos tenido otros casos de abuso, aunque no siempre llegan a embarazo”.


Actualmente, la niña recibe atención médica, psicológica y asesoría legal. Sin embargo, hasta el momento no hay información pública sobre si el DIF Estatal ha iniciado un procedimiento legal contra el agresor, quien fue identificado como un hombre de 20 años, según datos publicados por la colectiva Amor No es Violencia.


Carrillo también confirmó que los padres de la niña no quisieron presentar una denuncia, y que desde el municipio no se notificó directamente al DIF Estatal, aunque el caso ya está en su jurisdicción.


Sobre el futuro del bebé, actualmente bajo resguardo del estado, la funcionaria explicó que será un juez quien determine si puede permanecer con su familia biológica o si será puesto en adopción. “Si el entorno no garantiza su bienestar, el niño puede ser adoptado. Por ahora, le pertenece al Estado”, puntualizó.


Con información de el Sol de Parral.

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