top of page

México avanza en la lucha contra la obesidad infantil y baja al octavo lugar mundial

  • Foto del escritor: Redacción null
    Redacción null
  • hace 3 horas
  • 2 Min. de lectura

México ha registrado un avance notable en la lucha contra la obesidad infantil, al descender del primer lugar mundial al octavo en los últimos 15 años, según el informe más reciente del World Obesity Federation.


El World Obesity Atlas 2026 indica que actualmente el país cuenta con cerca de 13 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 19 años con sobrepeso u obesidad. Este número coloca a México detrás de naciones como China, India, Estados Unidos, Indonesia, Pakistán, Brasil y Egipto.


Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, han documentado este cambio y destacan que se debe a políticas públicas enfocadas en la prevención y el acceso a información nutricional. Hace poco más de una década, México figuraba entre los primeros lugares mundiales en obesidad infantil, lo que representaba un desafío crítico para la salud pública del país.


El progreso actual se atribuye a una serie de estrategias implementadas por el gobierno mexicano en los últimos años. Entre ellas destaca el etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas, impulsado durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador bajo la coordinación del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell. Este sistema facilita la identificación de productos con exceso de azúcares, grasas y sodio, contribuyendo a cambios en los hábitos de consumo. Según especialistas, hasta un 60% de los consumidores ha optado por alternativas más saludables.


A estas acciones se suman otras medidas relevantes:

  • La prohibición de venta de comida chatarra y bebidas azucaradas en escuelas.

  • El aumento de impuestos a productos ultraprocesados.

  • Estrategias de prevención y promoción de hábitos saludables.


El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha dado continuidad a estas políticas, priorizando la prevención, la educación alimentaria y el fortalecimiento de programas dirigidos a la niñez, con el objetivo de consolidar una política integral de salud pública que combata la malnutrición y sus consecuencias a largo plazo.


Las políticas implementadas en México han recibido reconocimiento internacional como modelos replicables para otros países que enfrentan problemas similares. La OMS y UNICEF recomiendan estrategias como el etiquetado frontal y la regulación de alimentos en entornos escolares para abordar la obesidad infantil.


Aunque el progreso es significativo, el informe advierte que México aún enfrenta un desafío importante, al permanecer dentro de los 10 países con mayor número de casos. Sin embargo, la mejora en el ranking global refleja el impacto positivo de las políticas públicas y subraya la importancia de mantener estrategias sostenidas para proteger la salud de niñas, niños y adolescentes en el país.

Comentarios


bottom of page