Crece desconfianza en la Policía tras cese de 9 agentes por drogas
- Redacción null
- 9 oct 2025
- 2 Min. de lectura

Nueve agentes de la Policía Municipal fueron cesados tras dar positivo en exámenes antidoping, en medio de un ambiente de creciente desconfianza sobre el actuar de esta corporación y sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Son la nueva raya al tigre que ya parece cebra”, se comentó respecto a la separación de estos elementos, medida que, si bien representa un paso, ha sido considerada insuficiente ante la magnitud de los señalamientos que pesan sobre la corporación.
En los últimos meses, diversos casos han puesto en entredicho la integridad de los cuerpos policiacos. Uno de los más notorios fue el del agente apodado “el Moster”, presuntamente vinculado con la masacre de la familia LeBarón. Otro, el caso del “Delta 1”, ejecutado junto con dos policías municipales que lo escoltaban. A estos se suma el de una agente que mantenía una casa de seguridad en su vivienda particular, presuntamente al servicio del crimen organizado.
Además, persiste la crítica por la falta de acción de la Policía Municipal y otras corporaciones ante la evidente venta de drogas en centros nocturnos, donde “los baños fueron convertidos en tienditas y puntos de venta de cualquier sustancia prohibida”.
Los nueve elementos cesados no lograron evadir los procesos de evaluación y control interno, mismos que han sido severamente cuestionados a raíz del caso del “Moster”, el cual incluso puso en duda la efectividad de las pruebas que aplica la Fiscalía General del Estado.
“Son 9 elementos que usaban droga y que claro, la conseguían en los puntos donde se venden o ellos mismos las distribuyen, no se sabe y no se sabrá porque ninguna autoridad va a investigarlos”, se señaló. De acuerdo con prácticas anteriores, estos casos suelen cerrarse únicamente con la separación de los agentes, sin investigaciones adicionales ni consecuencias penales.
En reiteradas ocasiones, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar ha sido criticado por defender a elementos de la corporación, incluso cuando otras instancias ejecutan acciones en su contra.
“Por lo pronto, algo es algo, aunque la venta indiscriminada de droga llegue ya a lugares tan familiares como los baños de los restaurantes que venden alitas”, se añadió. “Ojalá el alcalde acompañe un día de estos al famoso Pagano de antro para que conozca de primera mano la oferta de drogas que hay. Quizás ya lo sepa y se esté aplicando alguna estrategia similar a la que tiene en Regulación Comercial, donde el director aplica cuotas a todo lo que se mueva y ya nomás le falta cobrarles a los cerillos de los Smart”.







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