Canasta Básica en Chihuahua sube a 2,282 pesos y se mantiene entre las más caras del país
- Redacción null
- 23 feb
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Entre enero y febrero de 2026, el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) en Chihuahua subió de 2,201 a 2,282 pesos, ubicando a la entidad como la cuarta más cara del país, según el monitoreo de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
A nivel nacional, el precio promedio de la CBA se situó en 2,062.42 pesos, tras un incremento promedio de 15.97 pesos, equivalente a un aumento del 0.78%. Los estados con mayor crecimiento en este periodo fueron Colima (8.68%), Nayarit (4.15%), Puebla (3.91%), Chihuahua (3.68%) y Oaxaca (3.24%).
En cuanto al costo de la canasta, el Estado de México encabezó la lista con 2,385 pesos, seguido de Nayarit (2,333), Colima (2,316), Chihuahua (2,282) y Tabasco (2,277).
Entre los productos que más subieron de precio a nivel nacional destacan la papa, con un alza del 15.32% (de 28.66 a 33.05 pesos); el limón, 15.30% (de 31.36 a 36.16 pesos); la sal de mesa, 5.91% (de 21.69 a 22.97 pesos); los chiles en escabeche, 5.20% (de 26.85 a 28.25 pesos), y el jabón de lavandería, 3.75% (de 42.53 a 44.13 pesos), de acuerdo con el reporte de ANPEC.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC, explicó que este reporte coincide con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que informó que en enero la inflación general alcanzó 3.79%, por encima del 3.69% de diciembre de 2025. Además, la inflación subyacente se ubicó en 4.52% anual, la más alta desde marzo de 2024.
“Vivimos en un entorno inflacionario persistente y estos datos obligaron al Banco de México a mantener la tasa de interés en 7%, frenando la tendencia a la baja”, indicó.
Rivera destacó que la economía mexicana atraviesa un periodo prolongado de incertidumbre, en gran parte por la situación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que regula las relaciones comerciales trilaterales.
Señaló que en Estados Unidos persiste una postura cambiante sobre el acuerdo comercial, ya que a veces se reconocen sus beneficios y, en otras ocasiones, se plantea la posibilidad de cancelarlo para negociar acuerdos bilaterales independientes con cada país.
“Este escenario ha impactado negativamente a la economía mexicana y ha desvanecido el optimismo generado por el llamado nearshoring, que impulsó expectativas de nuevas inversiones de empresas —principalmente asiáticas— interesadas en reubicarse en México ante la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Con la actual guerra arancelaria, ese impulso ha perdido fuerza”, añadió.
A esto se suma el endurecimiento de la política migratoria estadounidense y el acoso hacia connacionales, factores que han contribuido a la disminución de remesas. En 2025, los envíos a México sumaron aproximadamente 61,719 millones de dólares, una contracción anual de 4.56%, la mayor en 16 años y que rompió una racha de 11 años consecutivos de crecimiento.
Rivera explicó que la depreciación del dólar frente al peso también afecta el valor de las exportaciones y reduce el poder adquisitivo de las remesas, ya que aunque se envíen recursos, estos rinden menos.
“En síntesis, transitamos por una curva prolongada de incertidumbre y, al mismo tiempo, por un punto de inflexión en el desarrollo histórico de nuestra nación. O entendemos que el bienestar nacional pasa por consolidar nuestra economía productiva, o seguiremos prolongando la ilusión de revivir tiempos que ya no volverán”, concluyó.




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